Caso Fürth Automotores: Gerardo Caro amplió su denuncia contra los dueños de Fürth; Juan Carlos Ianuzzi, José Figueroa tío de Matias Llado  por administración fraudulenta

12.08.26  Gerardo Caro, exgerente de Fürth Automotores S.A., presentó ante la Fiscalía a cargo del Dr. Diego Cortéz, una ampliación de denuncia penal a los fines de que se investigue la posible connivencia entre Matías Llado, ex Jefe de Ventas con su tío José Figueroa dueño y accionista de Furth Automotores así como al presidente de la empresa Juan Carlos Iannuzzi.

La sospecha surge de las declaraciones de los propios empleados que indican que Llado hacía valer su poder en ser sobrino de José Figueroa.

El denunciante pide que se investigue si fueron manipulados  los controles que estaban en la órbita exclusiva de José Figueroa y Juan Carlos Iannuzzi como la aprobación de balances sin observaciones por el Directorio que a su vez eran auditados por estudios contables en Buenos Aires; las auditorias de chasis que sorpresivamente venían de Volkswagen y nunca reportaron desvíos de vehículos incluso 15 días antes que Caro presentara la denuncia; así también los controles externos de calidad que realizaban en la empresa y que jamás reportaron anomalías.

Caro pidió investigar si estos controles externos sin observaciones a cargo de los dueños, responderían a una maniobra deliberada de vaciamiento para simular una falsa normalidad financiera previa a una posible quiebra. En el escrito se compara este patrón con los casos de «La Nueva Automotores S.A.» y «Banco Platense», destacando la recurrencia del auditor Víctor Hugo Panichelli y de José Figueroa, tío del imputado Matías Llado.

Asimismo solicitó investigar por presunto encubrimiento al auditor Víctor Hugo Panichelli quien se habría opuesto a entregar a la Justicia el listado de más de 300 damnificados a los fines que se investigue caso por caso, a quién pagaron los clientes, cómo abonaron y los montos realizados con el objetivo de establecer el camino del dinero y sus responsables.

El ex gerente de la empresa, Gerardo Ángel Caro, amplió su denuncia y pidió investigar auditorías y responsabilidades dentro de la empresa. Caro afirmó que, hasta el momento de su desvinculación de Furth Automotores, había calculado un faltante o perjuicio aproximado de $5.600 millones, cifra que —según expresó— sería considerablemente superior a otros montos que se habrían manejado públicamente. Mencionó a José Figueroa, Juan Carlos Giannuzzi, Víctor Panichelli y Matías Llado, entre otras personas, que eventualmente pudieran resultar vinculadas a la presunta defraudación.

Dio detalles de la documentación incorporada a la causa, que investiga presuntas maniobras irregulares dentro de la concesionaria. Aseguró que puso nuevos elementos a disposición de la Justicia, cuestionó las diferencias detectadas entre distintas auditorías y los balances de la firma ante lo que considera inconsistencias entre los controles realizados en distintos momentos.

Según explicó, durante su gestión la empresa habría atravesado diferentes instancias de auditoría sin que se detectaran desvíos significativos. Entre la documentación mencionó una auditoría vinculada al balance del último ejercicio de la sociedad y otra realizada por Volkswagen Financial Services poco tiempo antes de que, según su relato, comenzaran a quedar expuestas irregularidades.

Caro pidió que la Justicia determine si existieron alteraciones, omisiones o responsabilidades vinculadas con esos controles.

El ex gerente también cuestionó la auditoría desarrollada posteriormente y reclamó que sean analizadas las personas que intervinieron en ese proceso. En ese contexto, mencionó a José Figueroa, Juan Carlos Giannuzzi, Víctor Panichelli y Matías Llado, entre otras personas que eventualmente pudieran resultar vinculadas, aclarando que será la investigación judicial la que deberá determinar responsabilidades.
Uno de los puntos que Caro buscó remarcar durante la entrevista fue que, de acuerdo con su versión, él mismo habría advertido y denunciado originalmente las irregularidades.

Relató que, el 11 de julio comunicó telefónicamente la situación a José Figueroa y aseguró que, posteriormente, realizó la denuncia correspondiente. Le resultó llamativo que Figueroa se tomara una semana para llegar a Santiago del Estero y afirmó que, una vez presente, uno de los cuestionamientos que recibió habría estado relacionado precisamente con haber efectuado la denuncia.

Caro sostuvo además que parte de las operaciones, que actualmente estarían bajo investigación, se habrían desarrollado por fuera de los circuitos administrativos habituales de la empresa.

El punto más fuerte de la entrevista es la descripción de las operaciones que Caro llama “clandestinas”. Afirma que esas operaciones no pasaban por el circuito que él, como gerente general de hecho, podía controlar normalmente. Según su relato, habría habido clientes que depositaban dinero en cuentas vinculadas a Matías Llado y otros casos en los que el dinero habría sido recibido directamente en su oficina, fuera de los mecanismos habituales de registración de la empresa. Caro remarca que esta información, según él, no surge de una mera sospecha personal, sino de manifestaciones y documentación aportadas por clientes.

En ese sentido, afirmó que determinadas operaciones que calificó como “clandestinas” no habrían pasado por los controles normales de la gerencia y mencionó supuestos pagos efectuados a cuentas particulares o recibidos por fuera del sistema formal. También explicó que, dentro del funcionamiento ordinario de la concesionaria, la Gerencia de Administración era la encargada de corroborar e imputar pagos y autorizar posteriormente la entrega de las unidades.

En otro tramo de la entrevista, el ex gerente rechazó sentirse preocupado ante la posibilidad de quedar detenido y aseguró confiar en poder acreditar cuál fue su actuación dentro de la compañía.

“Estoy convencido de mi accionar dentro de la empresa”, manifestó, al tiempo que reiteró sus cuestionamientos hacia la auditoría posterior a su salida y expresó temor de que pudieran atribuírsele responsabilidades que, según su postura, no le corresponden.

Asimismo, Caro sostuvo que hasta el momento en que comenzaron a detectarse las irregularidades, las auditorías y registros correspondientes a su gestión no habrían presentado observaciones. Según su relato, los inconvenientes y reclamos comenzaron a hacerse visibles con posterioridad a la denuncia que él mismo efectuó.

Un perjuicio que Caro estima en $5.600 millones

Uno de los datos más relevantes aportados durante la entrevista estuvo relacionado con la posible magnitud económica del caso. Caro afirmó que, hasta el momento de su desvinculación de Furth Automotores, había calculado un faltante o perjuicio aproximado de $5.600 millones, el valor de más o menos 300 vehículos, cifra que —según expresó— sería considerablemente superior a otros montos que se habrían manejado públicamente.

Además, aseguró que a ese cálculo deberían agregarse operaciones correspondientes a clientes que presuntamente no figuraban registradas dentro del sistema de la empresa.

“Estamos hablando de operaciones que no están registradas en el sistema”, expresó, haciendo referencia tanto a clientes particulares como a agencieros y a una cantidad de vehículos que, de acuerdo con su declaración, debería ser objeto de una investigación exhaustiva.

El ex gerente también afirmó que una auditoría realizada posteriormente por Volkswagen Financial Services habría detectado diferencias vinculadas con una importante cantidad de vehículos y aseguró que toda la documentación relacionada con esos controles ya habría sido puesta a disposición de la Justicia.

“Me quieren utilizar como chivo expiatorio”

En uno de los pasajes más contundentes de la entrevista, Caro sostuvo que considera que existe un intento de responsabilizarlo por las irregularidades investigadas. “Me quieren utilizar a mí como un chivo expiatorio de un desfalco millonario”, afirmó.

A partir de esa posición, insistió en que la investigación no debería circunscribirse solamente a las operaciones cuestionadas, sino también profundizar sobre cómo se realizaron las auditorías, quiénes tuvieron acceso a la información, cuáles fueron las decisiones adoptadas por el directorio y qué grado de conocimiento pudo haber tenido cada uno de los integrantes de la estructura empresarial.

Caro recordó además su trayectoria dentro del sector automotor y aseguró que durante años fue consultado por otros concesionarios y referentes vinculados a Volkswagen en cuestiones relacionadas con gestión, cumplimiento de objetivos y funcionamiento empresarial, circunstancia que utilizó para respaldar su defensa frente a las imputaciones o sospechas que pudieran recaer sobre su actuación.

La causa continúa ahora en manos de la Justicia, que deberá analizar la documentación aportada, contrastar las distintas auditorías, determinar el circuito seguido por las operaciones cuestionadas e individualizar eventuales responsabilidades.

Las afirmaciones realizadas por Gerardo Ángel Caro constituyen su versión de los hechos y forman parte de los elementos que deberán ser evaluados en el marco de una investigación todavía en curso, sin que ello implique adelantar conclusiones respecto de la responsabilidad penal o civil de las personas mencionadas.

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